La preocupación crece alrededor de Gilberto Mora, la joven promesa de la Selección Mexicana que hoy vive una carrera contra el tiempo para no quedarse fuera de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Su lesión, envuelta en hermetismo, no solo pone en vilo su futuro inmediato, sino que también revive una historia recurrente en la Selección Mexicana: la de futbolistas que vieron esfumarse el sueño mundialista por problemas físicos.
El mediocampista de apenas 17 años no ha podido regresar a las canchas desde enero, cuando salió de cambio por molestias físicas. Desde entonces, ha consultado múltiples especialistas para tratar la pubalgia que lo aqueja, sin encontrar una solución definitiva. La posibilidad de una cirugía existe, pero su entorno apuesta por un tratamiento conservador que le permita volver antes del verano.
¿Qué tan grave es la lesión de Gilberto Mora rumbo a la Copa Mundial FIFA 2026?
El principal temor no es solo la lesión en sí, sino el tiempo de recuperación. Una operación implicaría varios meses fuera de actividad, lo que prácticamente lo dejaría sin ritmo competitivo para llegar al torneo. Por eso, tanto el jugador como su club han optado por agotar todas las opciones antes de pasar por el quirófano.
El plan actual contempla reposo prolongado y rehabilitación intensiva, con la esperanza de que pueda volver a entrenar en abril. Si responde bien, aún tendría margen para ser considerado en la lista final, aunque el reloj avanza y cada semana pesa más en la evaluación del cuerpo técnico.
El caso refleja la fragilidad del camino hacia una Copa Mundial de la FIFA, donde incluso los talentos más prometedores pueden quedar fuera por circunstancias médicas imprevisibles.
Gilberto Mora: el niño que rompió la Liga MX con 16 años | MVP Jornada 6
Mexicanos que se perdieron una Copa Mundial de la FIFA por lesión: historias que marcaron a la Selección Mexicana
La historia del futbol mexicano está llena de episodios similares. Desde la fractura que dejó fuera a Alberto Onofre en 1970 hasta la dolorosa baja de Jesús “Tecatito” Corona en 2022, pasando por la de el capitán Claudio Suárez previo al 2002, las lesiones han cambiado planes y generaciones enteras.
Otros casos como Luis Montes en 2014, Néstor Araujo en 2018 o Miguel Sabah en 2010 muestran que ningún proceso está exento de imprevistos. Cada uno representaba una pieza importante en su momento, y su ausencia obligó a replantear estrategias en torneos de máxima exigencia.
Incluso en el camino hacia 2026 ya se suman nombres como Rodrigo Huescas, lo que confirma que las lesiones siguen siendo uno de los mayores enemigos de cualquier selección.
La situación de Mora aún no está definida, pero su evolución será seguida de cerca por aficionados y analistas. Si logra recuperarse a tiempo, su historia podría convertirse en un ejemplo de resiliencia; si no, se sumará a una lista que recuerda lo cruel que puede ser el futbol con los sueños mundialistas.
