La Major League Soccer dejó de prometer futuro y empezó a vivir su presente. El 2025 fue el año de las superestrellas en la MLS, una temporada que marcó un antes y un después para el fútbol en Estados Unidos y para millones de latinos en Estados Unidos que hoy miran la liga con otros ojos. El verano fue el punto de quiebre: nombres consagrados del fútbol europeo aterrizaron para elevar el nivel, el espectáculo y la conversación global.
Lejos de ser fichajes de retiro, la MLS 2025 apostó por figuras vigentes que llegaron a competir, ganar y brillar. La liga entendió el momento, capitalizó su crecimiento mediático y confirmó que ya no es una estación de paso, sino un destino serio para las estrellas del fútbol mundial.
Son Heung-Min encendió Los Ángeles y redefinió el ataque del LAFC
La llegada de Son Heung-Min a LAFC fue uno de los golpes más impactantes del mercado. El surcoreano no tardó en adaptarse y formó una sociedad letal con Denis Bouanga, llevando al equipo angelino a otro nivel ofensivo. En apenas 13 partidos, Son marcó 12 goles y repartió 4 asistencias, números que hablan de su impacto inmediato.
Su noche más memorable llegó ante Real Salt Lake, donde firmó el primer triplete de su carrera en Estados Unidos, confirmando que su talento no entiende de ligas ni fronteras. La afición latina lo adoptó rápido, y su presencia reforzó la idea de que la MLS puede competir en ritmo, intensidad y calidad.
Müller y De Paul: experiencia europea que llevó a la MLS a otro estatus
Otro fichaje que sacudió a la Major League Soccer fue el de Thomas Müller con Vancouver Whitecaps. El alemán aportó liderazgo, jerarquía y goles. En 18 partidos, sumó 11 anotaciones y 6 asistencias, siendo clave para llevar a su equipo hasta la final, donde cayó ante el Inter Miami de Lionel Messi, reviviendo una rivalidad de talla mundial.
A ese impacto se sumó Rodrigo De Paul, el socio silencioso de Messi, quien se convirtió en motor del mediocampo de Las Garzas. Con 26 partidos, 7 asistencias y un gol decisivo en la final, el argentino fue pieza clave para el título y para consolidar a la MLS como una liga competitiva y atractiva.
Con Son, Müller y De Paul confirmados para 2026, el mensaje es claro: la MLS ya vive su era de superestrellas, y el 2025 será recordado como el año que lo cambió todo.
