El Mundial de Clubes 2025 en Estados Unidos no fue un torneo más. El nuevo formato prometía espectáculo, pero terminó entregando algo aún más poderoso: emociones, sorpresas y giros inesperados que mantuvieron al mundo del fútbol en vilo. Para el público latino en Estados Unidos, fue una montaña rusa de ilusión, orgullo y también frustración.
Uno de los focos principales estuvo en el Inter Miami de Lionel Messi, que logró avanzar hasta los octavos de final, superando expectativas y confirmando que el fútbol estadounidense puede competir en escenarios globales. Sin embargo, la ilusión rosada se apagó ante rivales de mayor recorrido internacional, dejando una sensación agridulce, pero también esperanza.
En contraste, los equipos argentinos fueron la gran decepción. River Plate y Boca Juniors no estuvieron a la altura del desafío y se despidieron antes de tiempo, un golpe duro para una afición acostumbrada a protagonizar este tipo de torneos. Mientras tanto, Brasil sacó la cara por Sudamérica, con Fluminense como semifinalista y campañas sólidas de Flamengo, Palmeiras y Botafogo.
Batacazos europeos y el derrumbe de gigantes inesperados
Si algo definió al Mundial de Clubes 2025, fueron las sorpresas. El Atlético de Madrid quedó marcado por una goleada histórica de 4-0 ante el PSG en su debut. Aunque intentó reaccionar, quedó eliminado prematuramente, convirtiéndose en una de las grandes decepciones del certamen.
El torneo tampoco fue amable con otros gigantes. El Inter de Milán cayó en octavos ante un Fluminense inspirado, mientras que la eliminación del Manchester City frente al Al-Hilal fue catalogada como uno de los batacazos más grandes en la historia reciente del fútbol internacional. Cada jornada confirmaba que en Estados Unidos nadie tenía el boleto asegurado.
Chelsea desafió al PSG y conquistó un título inolvidable
El PSG de Luis Enrique llegaba como el gran favorito tras una temporada casi perfecta, ganando 6 de 7 títulos posibles, incluida una Champions League arrolladora. Todo apuntaba a una consagración más. Pero el fútbol, caprichoso y mágico, tenía otros planes.
Por el otro lado del cuadro, el Chelsea avanzó en silencio, dejando atrás a Fluminense y Palmeiras, hasta plantarse en una final inesperada. Contra todo pronóstico, el equipo inglés goleó 3-0 al PSG, sorprendiendo al mundo y coronándose campeón del Mundial de Clubes 2025.
Así, Estados Unidos fue escenario de un torneo que rompió lógicas, desafió jerarquías y dejó claro que el fútbol global vive una nueva era. Un Mundial de Clubes que será recordado por mucho tiempo.
