Humberto Castellanos
18 agosto, 2020
Azteca Deportes
Otros Deportes

Lazos familiares entre Castellanos y “el mariachi” González

Ambos lanzadores tienen un vínculo familiar más allá del béisbol y las Grandes Ligas.

Humberto Castellanos se convirtió en la nueva sensación mexicana con los Astros de Houston, al ser el azteca número 131 en Grandes Ligas. Estamos hablando de un chico nacido en Tepatitlán, Jalisco que pasó la mayor parte de la emergencia sanitaria en el rancho “El Guayabo de Arriba” perteneciente a su familia.

Ahí se mantuvo activo, alternando sus tareas. Primero ordeñaba vacas y en sus tiempos libres lanzaba con su cuñado, para estar lista para el momento esperado que fue el pasado miércoles cuando lanzó una entrada en blanco contra Seattle. En su segunda salida contra Oakland, también se fue en blanco con un inning lanzado, por lo que en dos salidas su actuación ha sido bastante buena.

Hay que recordar que su presentación se dio por la lamentable baja de su compatriota, Roberto Osuna, fuera el resto de la campaña por cirugía en el codo derecho. El mismo “Cañoncito” lidió con esa misma disyuntiva que tuvo Castellanos al debutar, sobre seguir en el beisbol o tomar otro camino. Sin embargo, fue gracias al apoyo de su familia con raíces beisboleras (Su padre Roberto y su tío Antonio “Cañón” Osuna) que pudo convertirse en el cerrador dominante de la actualidad (hasta antes de su dolorosa lesión).

Ya que mencionamos vínculos familiares, Humberto tiene en su seno a un ex lanzador de la gran carpa como respaldo. Se trata de Miguel Ángel González, mejor conocido como el “Mariachi”, recordado derecho que militó en los Medias Blancas de Chicago, Orioles de Baltimore y Rangers de Texas por espacio de 6 temporadas, donde tuvo récord de 52-57 y efectividad de 4.06 como abridor y relevista.

González es tío de Castellanos, al ser primo hermano de su mamá. En medio de esa confianza, “El Mariachi” aprovechó una reunión familiar para aconsejar a su sobrino sobre el camino a seguir para triunfar: Tener sangre fría y echarle para adelante para que lleguen las oportunidades, y así fue.

Ahora viene el proceso de seguir adaptándose a las exigencias que tiene el día a día en Grandes Ligas. Pero vaya qué ayuda el tener un experimentado mentor cerca de ti y más si se trata de un experimentado beisbolista.

Por: Rubén Ramos Duarte

Te Recomendamos
VIDEOS