Jugadores, uniformes, entrenadores y hasta las reglas cambian en la NFL. Sin embargo, algunas cosas permanecen. La pasión, la forma del balón y los Pats de Brady y Belichick.
Hemos llegado al punto en el que Nueva Inglaterra hace preguntarnos si se puede lograr la eternidad en el deporte. O si ya la alcanzaron. Muestra: en los últimos 18 años, Patriots ha ganado la Final de Conferencia en 9. Pero el dato que espanta es que han jugado 13 de esas 15. Es decir, si un niño entró a la primaria en 2001 (primera Final de Conferencia que jugaron) y cumplió su ciclo normal, ese niño a estas alturas ya terminó su Universidad mientras Belichick y Brady siguen coleccionando Títulos de Conferencia.
La última vez que no llegaron a la Final fue en el 2010. Por ello, la pregunta en la Conferencia Americana es ¿quién o quienes podrán destronar a los Pats? Este 2019, parece haber una división muy clara de categorías.
Pesos pesados: los equipos más fuertes tomando en cuenta ofensiva, defensiva, equipos especiales y entrenador. Son los favoritos naturales por talento, esquema y experiencia.
Además de Nueva Inglaterra (que estará en esta lista hasta demostrar lo contrario), Kansas City luce como un titán con muy pocas debilidades. Tienen al mejor jugador y el más emocionante de la NFL el año pasado (Patrick Mahomes), un coach experimentado e innovador (Andy Reid) y una defensa que calladamente se reforzó muy bien con Frank Clark y Tyrann Mathieu. El talento alrededor de Mahomes es de primer nivel con Kelce y Hill. Si aprenden a cerrar partidos, podrían llegar a Miami.
Los Chargers de Los Angeles son uno de los equipos más completos en toda la NFL. Salvo la línea ofensiva, en todos lados hay talento top. Quarterback, corredores (a pesar de la posible ausencia de Melvin Gordon), receptores, alas cerradas, pass rushers, linebackers, safetys y corners. La experiencia del entrenador les jugó un poco en contra el año pasado. Si mejora el Coach Lynn, podrían ser los que más batalla le den a Brady y compañía.
Los del ya merito: equipos con piezas muy, muy interesantes para pensar en dar pelea. Pero tienen otras incógnitas igual de grandes en posiciones clave que no permite colocarlos aún como contendientes.
Cleveland es la nueva chica guapa de la escuela. Quarterback de segundo año sensación que junto a Odell Beckham, Jarvis Landry y Nick Chubb, hacen creer que montarán un festival ofensivo semanalmente. Los linieros defensivos son aterradores y tienen mucha velocidad en la parte secundaria. El “pero” es la línea ofensiva que desde el año pasado parece un problema sin solucionar y los linebackers que son el eslabón débil de esa defensa. Si el coach Kitchens es capaz de solucionarlo estarán del otro lado. Baltimore es un caso similar. La defensa y el coach son de primer nivel, pero Lamar Jackson genera muchas dudas. Sobre todo la incógnita es que tanto haya mejorado como pasador.
Houston y Pittsburgh tienen quarterbacks talentosos, buenos socios a su alrededor, y algunas piezas muy fuertes en defensa, pero fuera del emparrillado no dan tanta confianza. Ni Mike Tomlin ni Bill O’Brien han dado con la clave que les ayude a dar un paso al frente y eso los mantiene alejados de los tres grandes de la División.
Indianapolis es muy difícil de evaluar por el prematuro retiro de Luck. Fuera de eso, el año pasado demostraron que sin tener tanto talento top, el buen trabajo del coach Reich es suficiente para llevarlos a playoffs. El tema es ver si puede repetirlo con Brissett.
Mejoraron pero… Equipos que parece darán un paso al frente respecto al año anterior y que pelearán por un lugar a playoffs. De primera mano como comodínes.
Buffalo y los Jets de Nueva York están en circunstancias parecidas. Coaches de los que se espera mucho y especialistas en su área cada uno, llevaron figuras importantes para ayudar a su quarterback de segundo año en el cuál reposan todas sus esperanzas. Josh Allen y Sam Darnold parecen tener el talento para ser quarterbacks importantes en esta liga. En este segundo año, ambos cuentan con más apoyo, pero deberán madurar ellos mismos si quieren que sus equipos dejen las penumbras.
Jacksonville y Denver también parecen una calca. Quarterbacks ganadores de Super Bowl, buenas armas ofensivas aunque no de primer nivel, lineas ofensivas dudosas, defensivas imponentes y llenas de talento en los tres niveles que no pueden sostener todo si no reciben una mano de la ofensiva. Tanto Foles como Flacco reciben una segunda oportunidad para demostrar que no fueron flor de un día. El reparto lo tienen, está en ellos probar que tienen lo necesario o prepararse para empezar a caer en el olvido.
Tennessee es un equipo de rugby. Especialistas en ensuciar los partidos. No sabes cómo pero complican a los más fuertes y tropiezan con los más débiles. Al final, siempre están en contienda por un lugar a playoffs. Es el equipo perfecto para definir el limbo de la NFL, a no ser que Mike Vrabel y Mariota o Tanehill digan lo contrario.
Long shot: en la NFL todo se puede. Los equipos que menos esperamos, pueden sorprender y hacer historias fantásticas. Pero digamos que estos equipos son como un pase “Ave María”, pocas posibilidades de terminar bien, pero si lo hacen, seguro será un espectáculo.
Oakland es quizá el que más llama la atención. Tienen personalidades muy interesantes como para pasar desapercibidos. Antonio Brown y Derek Carr intentarán dar una última alegría a la afición de Oakland antes de mudarse a Las Vegas. Cincinnati tiene una ofensiva con más nombres que hombres y esperan que Zac Taylor (el coach menos conocido de la NFL) sea el nuevo Sean McVay, pero realmente parece difícil. Para Miami la tarea es simple, están en reconstrucción. Si pueden ganar algunos juegos bien, pero lo importante es ver qué y quiénes, sirven para los próximos años, este es su año cero.
Eduardo Ruiz @LaloRuizOficial
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