El Super Bowl LX todavía no se juega… pero el dinero ya tomó una decisión. A un par de horas del duelo entre Seattle Seahawks y New England Patriots, el mercado de apuestas se inclinó con claridad hacia un solo lado del tablero.
Te puede interesar: New England Patriots vs Seattle Seahawks: ¿Dónde ver EN VIVO el Super Bowl LX de la NFL 2026?
Seattle no solo aparece como favorito en los momios, sino como el equipo que más dinero real está recibiendo, y eso, en este negocio, suele decir más que cualquier análisis de escritorio.
Andy Sola nos lleva a Pebble Beach rumbo al Super Bow | Sola al Super Bowl
Durante las últimas dos semanas, las principales casas reportaron un volumen constante de apuestas a favor de los Seahawks, tanto en victoria directa como en cubrir la línea de 4.5 puntos. El domingo, cerca del 60% del dinero apostado al spread terminó del lado de Seattle, una cifra nada menor tratándose de un Super Bowl.
Seattle lidera no solo las apuestas sino también el protagonismo
La tndencia no se queda en el marcador final. Las apuestas especiales dejaron ver algo todavía más interesante: la fe de los apostadores está puesta en los jugadores ofensivos de Seattle.
El nombre que más se repite es el del corredor Kenneth Walker III. Su línea de 20.5 yardas por recepción se convirtió en la prop más jugada en varias plataformas. Un dato que no es casual: los apostadores esperan un plan de juego agresivo, con Walker involucrado más allá del acarreo tradicional.
Muy cerca aparece Jaxon Smith-Njigba, quien lidera las apuestas para anotar touchdown y se colocó como uno de los favoritos para el MVP. De hecho, entre él y Sam Darnold, concentran alrededor del 40% del dinero apostado al Jugador Más Valioso.
Te puede interesar: Drake Maye vs Sam Darnold: ¿Quién es mejor quarterback, previo al Super Bowl 2026 entre New England Patriots y Seattle Seahawks?
¿Y qué quiere la casa de apuestas?
Aquí viene el giro interesante. Históricamente, las casas casi siempre ganan el Super Bowl. Desde 1991, solo en dos ocasiones terminaron con pérdidas netas. El resto del tiempo, el evento más visto del deporte también ha sido el más rentable.
Este año, el escenario “ideal” para la casa sería un partido cerrado, de baja anotación, con Patriots resistiendo más de lo esperado y las figuras de Seattle quedándose por debajo de sus líneas estadísticas. Traducido: todo lo contrario a lo que está apostando la mayoría.
Eso deja cierta tensión para el domingo. Porque cuando el público y la casa no están del mismo lado… alguien va a pagar la cuenta.
