A 25 años del atentado terrorista contra las Torres Gemelas, la historia de William Rodríguez destaca como un testimonio de valor e instinto de supervivencia. William, un mago que había viajado a Estados Unidos en busca del éxito y trabajaba limpiando las instalaciones del World Trade Center, salvó la vida por una casualidad: llegó tarde a su turno la mañana del 11 de septiembre. Sin embargo, al momento del impacto de los aviones y entre el colapso inicial, en lugar de huir, decidió ingresar al caos portando consigo la única herramienta capaz de marcar la diferencia: la llave maestra de la Torre Norte.
#11S | Hace 25 años, el mundo se detuvo
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) September 11, 2026
Así informamos en #AztecaNoticias sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. Estas fueron algunas de las primeras imágenes que llegaron a nuestros estudios y el enlace desde el lugar de los hechos, mientras el mundo intentaba… pic.twitter.com/VU1gqmY7pT
Debido a la fuerza de las explosiones, las puertas de acero de decenas de pisos quedaron desencajadas y atrapadas con entre 100 y 200 personas por nivel. Con las comunicaciones cortadas, William lideró y guió a los bomberos piso por piso liberando los accesos para abrir paso a la evacuación, una acción con la que ayudó a salvar a miles de personas. Tras el desplome de la estructura a las 10:28 de la mañana, sobrevivió sepultado milagrosamente bajo un camión de bomberos antes de ser rescatado y reconocido mundialmente por su valentía.