Tijuana enfrentó cortes de luz la semana pasada en colonias como Gavilondo y Cacho, con consecuencias que van más allá de los apagones. Comerciantes reportaron pérdidas de hasta 15 mil pesos en mercancía echada a perder, mientras familias perdieron alimentos valuados en aproximadamente 2 mil pesos. La incertidumbre se agrava porque la CFE ya no ofrece tiempos estimados de restablecimiento. La situación también representa un riesgo para personas que dependen de equipos médicos como concentradores de oxígeno. Ante esto, los ciudadanos exigen al superintendente de la zona, el ingeniero Luis Enrique Torres Insunza, atender los reportes y revisar el mantenimiento de los transformadores de la ciudad.