A pesar de haber hecho pública su renuncia a competir por la candidatura de Morena a la alcaldía Cuauhtémoc en 2027 para cerrar filas en favor de Citlalli Hernández, el diputado federal y vocero guinda, Arturo Ávila Anaya, continúa desplegando un activo recorrido territorial por la demarcación. Desde la colonia Santa María la Ribera, el legislador insistió en marcar presencia bajo la premisa "nunca nos fuimos", aprovechando los actos con vecinos para lanzar embestidas contra la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, a quien recriminó por su contenido en redes sociales.
Aunque siga recorriendo las calles de la alcaldía, Ávila se encuentra en el ojo del huracán tras haber celebrado públicamente el acoso y la agresión física sufrida por la periodista Lourdes Mendoza en Los Pinos, donde una turba organizada la increpó violentamente. El legislador oficialista festejó los insultos bajo la consigna "¡Amor con amor se paga!", lo que detonó la indignación del gremio periodístico y una dura condena por parte de legisladoras de oposición como Lilly Téllez, quienes acusaron al vocero de validar la cobardía y alentar la violencia política contra las mujeres y los comunicadores.
Nunca nos fuimos. Aquí seguimos haciendo territorio con los vecinos de Santa María la Ribera. Una de las colonias más chulas de la Cuauhtémoc.
— Arturo Ávila. (@arturoavila_mx) October 4, 2026
Venimos aquí a trabajar, resolver y atender. Todo lo que debería hacer @AlessandraRdlv en vez de sus tiktoks. pic.twitter.com/gBohI25gcG
De cero votos a cero críticas: La embestida contra la libertad de expresión de Arturo Ávila
A la polémica por promover agresiones directas contra la prensa se suma la peligrosa iniciativa parlamentaria que Arturo Ávila impulsó en el Congreso de la Unión junto al diputado Sergio Gutiérrez Luna. La propuesta buscaba crear una comisión especial encargada de vigilar la "injerencia digital" y monitorear tendencias en redes sociales bajo el pretexto de defender al gobierno de presuntas campañas de desprestigio internacionales, lo que encendió las alarmas de especialistas en derechos digitales e instituciones electorales.
Mientras Ávila acusa a la oposición de usar las redes para golpear al régimen, promueve normativas de ciberpatrullaje mientras valida el hostigamiento sistemático contra periodistas críticas, dejando en claro que es intolerante al escrutinio público tanto en las calles de la Cuauhtémoc como en el terreno legislativo.
