La controversia escaló luego de que el vocero de la bancada de Morena, Arturo Ávila, celebrara públicamente las agresiones contra la comunicadora, lo que detonó una dura respuesta por parte de la senadora panista Lilly Téllez. A través de sus redes sociales, Téllez calificó a Ávila de "vulgarcito" y afirmó que "muestra su cobardía celebrando el acoso a una mujer", arremetiendo además contra la dirigencia guinda al señalar que "son del mismo nivel: morenarcos".
Las reacciones en defensa de Mendoza no se hicieron esperar dentro de la comunidad periodística. Comunicadores como Gerardo Flores Ramírez cuestionaron directamente al vocero morenista, señalando si realmente se sentía orgulloso de alentar escenas de agresión y advirtiéndole sobre los peligros de legitimar estas conductas. Diversos integrantes del gremio exigieron una investigación a fondo para identificar quién financia y moviliza a los grupos de choque que, bajo el pretexto de manifestaciones espontáneas, se dedican a acosar, amenazar e intimidar comunicadores tanto en las calles como a través de campañas digitales pagadas.
Vulgarcito @arturoavila_mx
— Lilly Téllez (@LillyTellez) October 1, 2026
Muestra su cobardía celebrando el acoso a una mujer @lumendoz
Hasta me dio lástima @LuisaAlcalde pero se me pasó cuando recordé que son del mismo nivel: morenarcos. https://t.co/bXvk2bDF0E
Ataques pagados y llamado a investigar grupos de acoso contra la prensa
El hostigamiento hacia la periodista encendió las alarmas sobre el financiamiento detrás de las agresiones coordinadas contra voces críticas. Integrantes de los medios exigieron exhibir públicamente a los responsables intelectuales y materiales de coordinar estos ataques, enfatizando que "la protesta es un derecho, agredir periodistas no", en un escenario donde proliferan tanto los ataques digitales pagados como la intimidación física presencial.
¿Es en serio que te sientes orgulloso de esta escena @arturoavila_mx? Seguramente también aplaudes la de Los Pinos. Es reprobable, no importa el espectro ideológico de la persona acosada o agredida.
— Gerardo Flores Ramírez (@GerardoFloresR) September 30, 2026
Abusado con las conductas que alientas. https://t.co/wRuxNEfZwL
El rechazo generalizado subraya la gravedad de que figuras con responsabilidad pública avalen la violencia hacia los medios de comunicación. Analistas y legisladores coincidieron en que no importa el espectro ideológico de las personas agredidas, el acoso a la prensa no debe tolerarse ni festejarse desde la tribuna política, sobre todo en un país donde ser periodista puede ser mortal.
