La libertad de expresión y el derecho a estar informado se vio afectado, otra vez, en Puebla. Durante la realización de asambleas informativas del partido Morena, liderazgos locales hicieron un llamado a la ciudadanía para dejar de sintonizar la señal de TV Azteca.
Morena pide no ver TV Azteca
Durante el desarrollo de reuniones partidistas en el estado de Puebla, voceros e integrantes de Morena utilizaron los micrófonos frente a los asistentes para decir abiertamente a la población a no sintonizar los canales de TV Azteca.
La postura fue manifestada de manera pública en los encuentros organizados por el partido en la entidad.
"Vamos a bajarle el switch a TV Azteca": Agustín Guerrero
El señalamiento directo estuvo a cargo de Agustín Guerrero, vocero de Morena en Puebla. Frente a los simpatizantes, el dirigente pronunció un mensaje en el que pidió suspender el consumo de los contenidos: "Por eso amigas y amigos ¿Qué vamos a hacer con TV Azteca? Vamos a bajarle el switch, vamos a bajarle el switch a TV Azteca para no ver esos programas", expresó durante su plática.
Advierten riesgo a la libertad de información y expresión
Los llamados a vetar o dejar de consumir un medio de comunicación, emitidos desde figuras con representación política o esferas de poder, abren una discusión sobre los riesgos a la libertad de información.
Los derechos de audiencias señalan que estas posturas buscan limitar el acceso a distintas visiones sobre lo que pasa todos los días.
El derecho de la ciudadanía a elegir qué medios consultar
La opciones informativas permiten que el público tenga acceso a diversos puntos de vista sobre las decisiones públicas, obras y sucesos del país.
El derecho a la información permite a los ciudadanos decidir de manera libre e independiente qué canales, periódicos o plataformas digitales consultar para formarse un criterio propio.
Llamados desde el poder condicionan el criterio ciudadano
Especialistas coinciden en que la diversidad de voces resulta fundamental para la democracia en cualquier sociedad.
Intentar influir en las decisiones de la audiencia respecto a qué medios ver o evitar restringe la apertura comunicativa y vulnera el libre ejercicio del periodismo en la región.
