La mexicana Blanca Arellano viajó a Perú y desafortunadamente su caso se conoció en todo el mundo, porque fue a buscar el amor y en ese país encontró la muerte, a manos de un “demonio” de nombre Juan Pablo Villafuerte.
Actualmente Juan Pablo está detenido, pero ha cambiado varias veces la versión de lo ocurrido: primero negó conocerla, después dijo que la encontró en situación de calle y que le dio dinero. ¡Parece un guión de película de terror!
Lo que más llama la atención es que este sujeto aparece en videos, comprando artículos de limpieza un día después de que la familia de Blanca perdiera comunicación con ella.
Juan Pablo, que subía a sus redes sociales imágenes de órganos humanos, enfrenta cargos por feminicidio, tráfico de órganos y trata de personas.
Cuidado con la gente que conocemos en redes sociales, no todas las historias son de amor.