Mientras la capital presume desarrollo, cientos de familias en la alcaldía Milpa Alta abren sus llaves cada día con la misma respuesta: nada de agua.
En el pueblo de San Pablo Oztotepec, ubicado en las zonas altas de Milpa Alta, los vecinos tienen permisos de construcción, están dentro del casco urbano, pagan impuestos... pero carecen de agua potable. Una contradicción que se vive en carne propia.
Cuando llega en pipas, un servicio que los propios vecinos describen como irregular e insuficiente. La situación obliga a los habitantes a tomar medidas extremas.
El problema se agrava aún más: cinco de los 12 pueblos de Milpa Alta no tienen agua debido a una avería en el Pozo de San Juan de Penáguat, y otros como San Pablo Oztotepec simplemente no están en las prioridades de la autoridad.