Un nuevo decomiso en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) dejó al descubierto cómo se mueven los cargamentos ilegales de medicamentos controlados. Todo ocurrió tras la llegada de un vuelo procedente de Bogotá, Colombia, a la Terminal 1, donde un pasajero intentó burlar la revisión de equipaje con una táctica muy particular.
Entre sus pertenencias llevaba cinco envases etiquetados como suplementos alimenticios. Sin embargo, lo que escondía no tenía nada que ver con el mundo del fitness.
En lugar de polvo o cápsulas de vitaminas, los frascos contenían exactamente 8 mil 659 tabletas blancas, todas marcadas con la inscripción "M367". La rareza del empaque encendió las alertas del personal, quienes retuvieron las maletas para investigar qué intentaban ingresar al país bajo ese disfraz comercial.
El falso cargamento de vitaminas
Las muestras de las pastillas sospechosas terminaron en los laboratorios centrales de aduanas (ANAM). Tras aplicar técnicas de extracción y espectroscopia infrarroja, los químicos confirmaron la trampa: las tabletas eran una mezcla de hidrocodona y acetaminofén.
Esta combinación se receta bajo un control estricto para tratar dolores severos derivados de cirugías, lesiones graves o padecimientos complejos como el cáncer, por lo que requiere permisos especiales de la Secretaría de Salud. Al tratarse de un opioide, la hidrocodona alimenta un mercado ilícito que explota la dependencia a los analgésicos para multiplicar ganancias millonarias a costa de la salud pública.

Un negocio millonario frustrado
El lote incautado representa una pérdida económica fuerte para el tráfico de drogas farmacéuticas. Los cálculos indican que estas pastillas superarían un valor de 8.6 millones de pesos al venderse de forma clandestina en las calles.
El cargamento permanece bajo resguardo en el aeropuerto. Ahora el caso y las pruebas están en manos de la Fiscalía General de la República (FGR), que abrirá la investigación para rastrear el destino final de este producto y definir la situación legal del pasajero colombiano.
