De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2025 del INEGI, cerca de 510 mil hogares en México reportaron que al menos una persona tuvo que cambiar de residencia por motivos relacionados con la inseguridad o la violencia. En estos hogares viven alrededor de 1.6 millones de personas, aunque esto no significa que todas ellas hayan tenido que desplazarse.
Opinión de Uriel Estrada
“Es tan grave la inseguridad en México que ya no sólo te obliga a cerrar más temprano tu negocio a no salir de noche a cambiar la ruta.
La violencia en México ya no sólo te obliga a hacer la maleta y dejar tu propia casa y eso es lo que México acaba de medir por primera vez.
La encuesta Incensal 2025 de ING identificó cerca de 510.000 hogares en los que al menos una persona de esos hogares tuvo que cambiar de residencia por inseguridad o violencia tuvo que irse por sentirse bajo amenaza.
En esos hogares viven alrededor de 1,6 millones de personas y no, eso no significa que las 1,6 millones hayan huido, pero sí significa que la violencia ya tocó de esa manera a cientos de familias y eso es gravísimo porque es un síntoma de desplazamiento forzado que se está viviendo actualmente en México.
No estamos hablando de alguien que se mudó por trabajo, estamos hablando de personas que sintieron que quedarse ya no era seguro. Dejaron su casa, vecinos, escuela, negocios, recuerdos.
La misma encuesta de Inegi dice que hay mexicanos que se desplazaron de sus lugares de origen por un huracán o un desastre natural, pero no deja de llamar la atención que la violencia inseguridad predomina también en alguien que decide irse a buscar un lugar más seguro.
Por cierto, Zacatecas encabeza la lista de desplazamiento forzado por inseguridad y guerrero encabeza la lista de desplazamiento forzado por efectos de fenómenos naturales. Sin embargo, este es el dato central.
Hay cientos de miles de hogares mexicanos tocados por desplazamiento a causa de la inseguridad y eso también debería formar parte de cómo medimos la seguridad en nuestro país.
La violencia no sólo se cuenta en homicidios o en los asaltos que vivimos todos los días, también se ve en las casas que poco a poco van quedando vacías y en las familias que sintieron que para estar a salvo tenían que irse”.