En las ofrendas de Día de Muertos, el papel picado aporta color y formas que acompañan uno de los festejos más representativos de México. Pero ¿sabías que existe un pueblo poblano reconocido por preservar esta tradición artesanal? Conoce dónde nace la tradición y cómo se trabaja el papel picado en México.
¿Dónde se elabora el papel picado en México?
San Salvador Huixcolotla, municipio del estado de Puebla, es reconocido por su tradición artesanal de papel picado. Esta actividad forma parte de la identidad de la localidad y se utiliza para decorar celebraciones como el Día de Muertos y festividades religiosas.
La elaboración de esta artesanía requiere herramientas tradicionales, como cinceles y sacaboados, con los que se crean figuras y diseños sobre papel china.
El trabajo manual permite producir piezas ornamentales que se colocan en los altares, ofrendas y espacios festivos para celebrar y pintar de colores el espacio deseado.
Para conocer los antecedentes de esta artesanía, es necesario distinguir entre la historia del papel utilizado en México y la tradición de papel picado que se desarrolló en Puebla.
El catálogo de Radio Educación, institución de la Secretaría de Cultura, conserva un documental producido con la participación del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART).
En su descripción se explica que el papel amate, elaborado a partir de la corteza de un árbol, tenía usos desde la época prehispánica, mientras que el papel de China llegó desde Oriente y fue incorporado por los artesanos a su trabajo.
El papel picado en las ofrendas de Día de Muertos
Durante el Día de Muertos, el papel picado es uno de los elementos decorativos que acompañan las ofrendas mexicanas año con año.
Sus diseños y colores forman parte de una tradición artesanal que se mantiene vigente gracias al trabajo de quienes conservan y transmiten este conocimiento.
En Salvador Huixcolotla, esta labor representa tanto una actividad económica como una experiencia cultural vinculada con la identidad de la comunidad poblana.
