La riña que se desató en el penal de "El Castillo" en Mazatlán, Sinaloa la semana pasada, ocurrió entre integrantes de "Los Chapitos", luego de que una persona con importante liderazgo obtuvo su libertad, informó Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), durante la mañanera de este jueves 13 de octubre.
El funcionario federal detalló en conferencia de prensa que la violencia desatada al interior del reclusorio no obedeció a un ataque de organizaciones rivales, sino a un quiebre directo dentro de la propia facción criminal, también conocida en la región como "Los Menores".
La salida del líder y la balacera interna
De acuerdo con los reportes oficiales preliminares recabados por las autoridades, el conflicto inició inmediatamente después de que el recluso que mantenía el control y la disciplina entre las células del grupo criminal fuera excarcelado tras cumplir sus procesos legales.
Al quedar sin una figura central de mando, las pandillas internas alineadas al mismo bando de "Los Chapitos" iniciaron una severa disputa por el control del recinto. La confrontación escaló rápidamente hasta derivar en una balacera con armas de fuego que puso en alerta máxima a las autoridades penitenciarias de la entidad.
La detonación de ráfagas en los módulos del penal obligó a la suspensión inmediata de las visitas familiares y provocó la movilización de corporaciones policiales y de las Fuerzas Armadas en el perímetro exterior del reclusorio para evitar posibles fugas o agresiones hacia el personal administrativo.
Elementos de la Guardia Nacional y de las fuerzas armadas ingresaron al centro penitenciario para contener el motín, desarmar a los involucrados y restablecer el orden en las celdas, mientras grupos de familiares se aglutinaban en las afueras en busca de información sobre la situación de los internos.
Traslados de reos y resguardo de la Federación
Tras lograr la contención del conflicto armado, el penal de Mazatlán quedó bajo resguardo federal, mientras la SSPC ejecutó el traslado de reclusos involucrados hacia otros centros de reinserción social del país.
