Una de las crisis más severas del planeta amenaza con dejar a toda una capital sin una sola gota de agua limpia. Expertos advierten que Kabul podría convertirse en la primera ciudad moderna en quedarse completamente seca para el año 2030.
Para miles de familias en las zonas más pobres, esa realidad ya empezó.
Esta es la situación de la ciudad que podría quedarse sin agua en unos años y llegar al "día cero".
Caída alarmante de las reservas de agua
El 80% de los habitantes de Kabul depende del agua subterránea que se alimenta del deshielo en las montañas.
En la última década los niveles de estos pozos cayeron casi 30 metros por la extracción sin control.
Actualmente se saca más agua de la que el suelo puede reponer, provocando que casi la mitad de los pozos de la capital se encuentren totalmente secos.
Cities across the world – from Corpus Christi, Texas, to Iran's capital Tehran – are teetering on the edge of water shortages so severe that residents are bracing for a "day zero," the point at which taps run dry for large parts of the city.
— CNN Weather (@CNNweather) October 6, 2026
But of all the urban areas facing… pic.twitter.com/mADMLh4fEX
Seis años de sequías y falta de nieve
El cambio climático golpeó la región con seis años seguidos de sequía. La falta de nevadas provocó que el flujo de los ríos disminuya drásticamente.
Cuando llega a llover de forma violenta, el suelo pavimentado de la ciudad impide que la tierra absorba el agua, provocando inundaciones que destruyen casas.
El costo que pagan familias de bajos recursos
Esta escasez afecta directamente la economía de los hogares de bajos recursos. Para conseguir un poco de agua, las familias que enfrentas estas condiciones llegan a destinar hasta el 30% de sus ingresos diarios para comprarla a particulares.
Los especialistas advierten que hasta el 80% del agua subterránea disponible está contaminada con sustancias nocivas y drenaje.
Proyectos para obtener más atua están en pausa
Existen planes para mitigar la escasez, como la construcción de la presa Shahtoot para beneficiar a dos millones de personas, pero el proyecto se detuvo tras el regreso de los talibanes en 2021 y por quejas con el vecino Pakistán.
Tampoco ha avanzado la obra de un acueducto de 200 kilómetros desde el río Panjshir, la cual apenas está en etapa de diseño.
Sin opciones ante la sequía
Para la población afectada, salir de la capital tampoco resuelve la crisis. La falta de agua se extiende por varias regiones del país y emigrar hacia naciones vecinas se ha vuelto casi imposible por el cierre de fronteras y las deportaciones masivas.
