La noche de este martes, Aristegui Noticias reveló un audio que reaviva uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente del país. Se trata de una presunta conversación privada entre el entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, y el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, el marino que destapó la red de contrabando de combustible conocida como el “huachicol fiscal”.
El audio, difundido por Aristegui Noticias, no solo exhibe la dimensión del entramado criminal dentro de las aduanas, sino que coloca bajo la lupa a la cúpula naval del sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
“O lo destapamos todo… o lo cerramos aquí”: El audio de Rafael Ojeda y Fernando Rubén Guerrero
En la grabación se escucha a Ojeda Durán dirigir la conversación, interrumpir, exigir reportes escritos y plantear dos rutas posibles frente al caso: destapar la corrupción “caiga quien caiga” o contenerla mediante la reubicación del personal involucrado. No hay rastro de sorpresa, solo control de daños.
Guerrero explica cómo llegó a las aduanas. Incluso menciona a Fernando Farías Laguna como una de las piezas clave de la red, quien le habría asegurado que el propio almirante secretario ya había llamado la atención varias veces por estos hechos. La respuesta de Ojeda no fue una aclaración, sino otra pregunta.
En la conversación participan cuatro personas: el denunciante, el secretario de Marina y dos mandos navales no identificados.
Fernando Rubén Guerrero Alcántar: El testigo que terminó silenciado
Tras esa reunión, Guerrero escribió a mano una carta detallando todo lo que sabía. Semanas después se reunió con Raymundo Pedro Morales Ángeles, nuevo titular de Marina en el actual gobierno. Fue cambiado de adscripción, pidió vacaciones y notificó sus movimientos. Todo era conocido por altos mandos.
En el último día de su licencia, el contralmirante fue asesinado a tiros por sicarios en motocicleta. El testigo más valioso de la trama había sido eliminado antes de que la investigación penal siquiera arrancara.
Justicia a medias tras asesinato de almirante Guerrero
Aunque la Fiscalía General de la República mantiene procesos penales abiertos y existen órdenes de aprehensión contra 14 personas, solo 11 han sido detenidas. Varios nombres señalados por Guerrero Alcántar siguen sin ser imputados, y el gobierno de Claudia Sheinbaum no ha informado sanciones adicionales.
Hasta esta noche, la Secretaría de Marina no se ha pronunciado sobre la autenticidad del audio. El silencio, en este caso, no es neutral: también es una respuesta.
La pregunta ya no es si el “huachicol fiscal” existió, sino cuántos sabían, quiénes callaron y por qué el denunciante terminó muerto mientras la verdad sigue enterrada.