La salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) no pone fin a los cuestionamientos sobre los presuntos conflictos de interés y las contrataciones con empresas vinculadas a su entorno.
En la mesa de análisis de Hechos AM, se retomó la controversia y la exigencia de que las posibles irregularidades sean investigadas hasta determinar si existen responsabilidades. Durante el comentario se lanzó la frase: “Guadalupe Taddei tendría que estar en la cárcel”, en referencia a la necesidad de esclarecer los señalamientos, no a una condena judicial.
El caso ya está bajo revisión de autoridades fiscalizadoras. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) informó que inició una investigación de oficio ante indicios de posibles irregularidades en contrataciones, conflictos de interés, colusión y triangulación de recursos.
Por su parte, el Órgano Interno de Control del INE reportó investigaciones relacionadas con funcionarios, exfuncionarios y empresas. Y es que, aunque Taddei rechazó que existiera conflicto de interés y sostuvo que las contrataciones corresponden a áreas especializadas, las indagatorias deberán establecer qué ocurrió y si hubo conductas sancionables.