Skip to main content

Por amor a la precisión| El IMSS… en ruta de colisión

Si el IMSS no podía con 21 millones de trabajadores que tenía registrados (en febrero de 2023), con la reforma ahora tiene que atender al triple de pacientes.

Lo hicieron. Mientras la motomami tocaba sus más grandes éxitos en la plancha del zócalo de la Ciudad de México, los legisladores aprobaron “en caliente” la extinción del INSABI que ahora formará parte de las filas del IMSS - Bienestar.

Pasada la medianoche, la Cámara de Senadores aprobó la iniciativa del diputado morenista Emanuel Reyes Carmona y mataron al recién nacido INSABI para incorporar sus servicios al IMSS quesque porque se duplicaban funciones, según explicó el presidente unos días más tarde.

Pero, como dicen los que saben: el diablo está en los detalles y aunque suenan bien estos ajustes la neta le van a cargar la mano a un IMSS que si de por sí ya estaba rebasado con la reforma está en franca ruta de colisión. Ah, ¿no me creen? Vámonos por partes.

El IMSS y la cobertura universal

El Seguro Popular nació por allá de 2003 para alcanzar el objetivo de una cobertura universal en salud que ni el IMSS, el ISSSTE y los servicios de salud del Estado lograron en 50 años de existencia.

De acuerdo con el ex secretario de salud de México y actual presidente de la Universidad de Miami, Julio Frenk, al año 2000 entre el 50% y el 58% de los mexicanos no contaban con servicios de salud y no solo eso pues la misma Organización Mundial de la Salud (OMS) ubicaba a México en el lugar 141 de 191 de los países con mejores servicios de salud.

México andaba por la calle de la amargura hasta la creación del Seguro Popular que al último día de su existencia tenía registrados a 53 millones de afiliados que representaban el 44.7% de la población. La banda que no estaba cubierta por el IMSS, ISSSTE y los servicios estatales de salud. Ni más ni menos.

La magnitud del pierrotazo

Toda esa raza, más de 50 millones de asegurados populares se convirtieron al INSABI y con la gracia del altísimo, es decir, la reforma aprobada durante el concierto de la motomami, se incorporaron al IMSS - Bienestar.

Y es aquí donde la puerca tuerce el rabo pues si el IMSS no más no podía con los 21 millones de trabajadores que tenía registrados (al 28 de febrero de 2023), con la reforma ahora tiene que atender al triple de pacientes. Chale chale chalequito.

Y si a eso le agregamos que cerca del 40% de los afiliados al IMSS prefiere atenderse en servicios médicos privados por razones como los tiempos de traslado (34 minutos), espera (50 minutos) y consulta (30 minutos), la cosa está que arde, mano. Y no lo digo yo, lo dice el INEGI a través de su Encuesta Nacional de Salud 2021.

El IMSS en ruta de colisión

La reforma votada “en fa” no solo mató algo que ni siquiera había nacido, como dice Héctor Aguilar Camín, sino, además, le dio en la madre a una institución que apenas podía con el encargo de ofrecer servicios de salud.

Y eso que no nos metimos con el tema del financiamiento que, en el caso del IMSS, recibe cuotas de los patrones… pero bueno, ese es tema para la siguiente columna. ¿O ustedes qué opinan?