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Irán desafía a EU con una nueva cúpula militar compuesta de veteranos de guerra

Mojtaba Jamenei nombró a seis figuras radicales en puestos clave de seguridad, endureciendo la postura de Irán ante EU.

Líder Supremo de Irán convoca a veteranos de guerra a liderar el ejército iraní
|Reuters

Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró recientemente que el escenario político en Teherán dio paso a un liderazgo más moderado, los últimos movimientos dentro del gobierno iraní muestran una dirección opuesta.

La designación de seis figuras de la línea más dura de las fuerzas armadas e inteligencia en puestos clave de seguridad confirma que la cúpula del país apuesta por una postura mucho más confrontativa, y esto descarta la posibilidad de cualquier intento de conciliación con EU.

Estos nombramientos, atribuidos al líder supremo Mojtaba Jamenei, se dan un día después del nombramiento de Mohsen Rezaie como nuevo jefe de seguridad nacional. De acuerdo con analistas del Instituto Clingendael y del Institute for the Study of War, este reacomodo marca una ruptura clara con la doctrina más cautelosa de Ali Jamenei, asesinado al inicio del conflicto, pasando de una disuasión pasiva a una estrategia de "disuasión ofensiva" que busca consolidar el control absoluto sobre el estrecho de Ormuz y frenar la presencia militar estadounidense en Medio Oriente.

La estrategia iraní contra EU

El ascenso de Mohsen Rezaie, un veterano de las Guardias Revolucionarias (IRGC), refuerza la postura dentro del régimen de que la única vía para obtener concesiones de Estados Unidos es mantener una presión militar constante. Rezaie ha sido enfático en sus advertencias hacia Washington, señalando que cualquier ataque contra la infraestructura eléctrica o estratégica del país recibirá una respuesta desproporcionada.

Especialistas internacionales señalan que la intención de esta nueva cúpula, conformada también por mandos como Ahmad Vahidi, actual comandante de las IRGC, es alargar la guerra para impactar de forma directa el panorama político estadounidense. A diferencia de las respuestas calculadas del pasado, el nuevo mando militar en Teherán se muestra dispuesto a emplear directamente su arsenal balístico y avanzar en su programa nuclear sin mantener la ambigüedad estratégica de años anteriores.

Sigue la vigilancia total y control contra protestas

Además de la proyección exterior, la reestructuración tiene un fuerte componente de control interno. El regreso de Hossein Taeb, un antiguo jefe de inteligencia de las IRGC sancionado por Estados Unidos en 2010 por represión política, al frente de la milicia voluntaria Basij, tiene como objetivo contener posibles protestas sociales por el deterioro de la economía del país.

El encargo para Taeb consiste en fortalecer la red de inteligencia comunitaria en barrios, mezquitas y entornos digitales para detectar cualquier intento de disidencia o red de infiltración extranjera. Aunque Mojtaba Jamenei no ha realizado apariciones públicas desde su asunción como líder supremo en marzo de 2026, la consolidación de estos veteranos en el poder asegura un blindaje estricto del régimen ante presiones internas y externas.