El Ejército de Israel perpetró este sábado 1 de agosto de 2026 una serie de bombardeos sobre la Franja de Gaza que dejaron al menos dos personas muertas y destruyeron almacenes de suministros médicos, a escasos días de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un preacuerdo entre su Junta de la Paz y el grupo Hamás para avanzar hacia un alto el fuego definitivo. La ofensiva militar afectó directamente las instalaciones del Hospital Mártires de Al-Aqsa, situado en Deir al-Balah, en el centro del enclave, provocando severos daños en la clínica de consulta externa y pérdidas materiales en insumos sanitarios.
Las autoridades sanitarias locales confirmaron que el segundo impacto aéreo registrado este sábado ocurrió en el barrio de Sheikh Radwan, en Ciudad de Gaza, cobrando la vida de dos ciudadanos palestinos. Por su parte, las fuerzas armadas israelíes justificaron el ataque a los depósitos médicos alegando que el recinto albergaba armamento y servía como refugio para combatientes de Hamás, acusación que fue rotundamente desmentida por los voceros del centro hospitalario.
Not only will Israel not allow medical supplies into Gaza, it will also bomb the warehouses where what little medical supplies still exist. https://t.co/Rgrr37AteZ pic.twitter.com/w4Xvqosiqx
— Samira Mohyeddin سمیرا (@SMohyeddin) August 1, 2026
El acuerdo del desarme de Hamás y la postura de Netanyahu
Los ataques militares se producen inmediatamente después de que la administración de Donald Trump informara que Hamás había aceptado en principio entregar su armamento pesado a cambio del cese total de las operaciones ofensivas y la retirada gradual de las tropas israelíes del enclave. Sin embargo, la organización palestina condicionó el inicio de este proceso a un compromiso explícito e inmediato por parte del gobierno israelí para detener las incursiones armadas, mientras que los detalles del cronograma de entrega y repliegue continúan sin definirse de forma oficial.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha evitado hacer declaraciones públicas directas sobre el acuerdo anunciado por Washington. No obstante, a través de un comunicado emitido por la diplomacia israelí, el gobierno dejó en claro que sus tropas no se retirarán de las posiciones que ocupan actualmente en Gaza si no existe un proceso de desarme genuino y verificable por parte de la milicia palestina.
Un alto el fuego frágil y más de un año de tensiones
La guerra en la Franja de Gaza —iniciada en octubre de 2023 tras los ataques liderados por Hamás que dejaron 1.200 muertos en territorio israelí— ha dejado un saldo superior a las 70.000 víctimas fatales palestinas debido a las constantes incursiones militares. A pesar del acuerdo de tregua promovido por Estados Unidos en octubre del año pasado, los ataques aéreos diarios han dejado más de 1.000 fallecidos en los últimos meses, reduciendo el espacio seguro para los más de dos millones de habitantes del enclave.
En la actualidad, las fuerzas israelíes controlan más del 60% del territorio de la Franja de Gaza, concentrando a la población en zonas costeras cada vez más reducidas. Analystas internacionales señalan que la falta de un calendario estricto para el retiro militar de Israel y el desarme efectivo de Hamás pone en riesgo la viabilidad de la iniciativa promovida por la Junta de la Paz, en medio de un escenario político complejo previo a los procesos electorales en la región.
