La 4T se encuentra sin dinero y las protestas ya son evidentes. El gobierno actual agotó los recursos públicos; malgastó el presupuesto para aceitar su maquinaria electoral y hoy las consecuencias estallan directamente en las calles. Diversos sectores exigen pagos, insumos y seguridad.
Sin dinero y hasta el cuello de deudas; así es la crisis de la 4T
A la administración federal se le acabó el presupuesto y las deudas ahogan a jubilados y trabajadores. Esta semana, exempleados de la Cámara de Diputados bloquearon ocho horas el Palacio Legislativo, forzando la suspensión de la sesión. Reclaman la restitución de 11,000 pesos mensuales destinados a medicamentos, un apoyo que legisladores de Morena les arrebató en abril, mientras ellos sí cobraron 50,000 pesos en vales.
El descontento avanzó con jubilados del Instituto Politécnico Nacional cerraron Eje Central, Circuito Interior y Avenida Montevideo donde exigieron pagos pendientes. Simultáneamente, grupos de transportistas bloquearon carreteras, hartos de la impunidad y la creciente inseguridad que sufren al volante.
Para terminar, la crisis golpea severamente al sector salud. Los trabajadores del IMSS llevan un mes protestando a nivel nacional; exigen insumos médicos, un aumento salarial del 10% y la destitución de su líder sindical. Ante la falta de acuerdos, convocaron a una megamarcha el 9 de noviembre. A esta movilización se sumarán empleados del INE, la cual paralizará las actividades por mejoras laborales. Son ciudadanos que no deberían pelear en las calles lo que por derecho les corresponde.