La noche estrellada de Van Gogh oculta un secreto que acaba de sacudir al mundo del arte y la ciencia. Durante más de un siglo, dimos por hecho que este icónico lienzo —creado tras las rejas del psiquiátrico de Saint-Paul-de-Mausole, en Francia— era puro producto de las alucinaciones o la desbordante imaginación del artista. Sin embargo, un grupo de científicos surcoreanos acaba de demostrar que el pintor no inventó nada: plasmó una configuración astronómica real y milimétrica.
Al usar simulaciones espaciales, descubrieron que la luna, Venus y el cúmulo estelar de las Híades retratados en la obra coinciden exactamente con el cielo de la madrugada del 22 de julio de 1889.
El misterio médico que la historia pasó por alto
Aquí es donde la trama se complica y despierta el morbo histórico. El Museo de Arte Moderno de Nueva York asegura que la obra nació a mediados de junio, guiándose por la correspondencia del pintor holandés. Pero el firmamento de junio simplemente no encaja. La luna menguante que dibujó el genio solo brilló de esa forma a finales de julio.
Los expedientes psiquiátricos de la época afirman que, a mediados de ese mismo mes, el artista sufrió una severa crisis nerviosa que lo dejó totalmente incapacitado. Si realmente observó y pintó este paisaje la noche del 22 de julio, los libros de historia tendrían que reescribirse. Esto significa que su colapso ocurrió semanas después o duró mucho menos de lo que sus doctores documentaron.

En una carta encontrada, Van Gogh escribió a su hermano Theo alrededor del 18 de junio, en la que reflexionaba: “Por fin tengo un paisaje con olivos, y también un nuevo estudio de un cielo estrellado”, según los investigadores.
Pinceladas apresuradas y estrellas reales
Investigadores de la Universidad Kyung Hee emparejaron las estrellas del lienzo con el mapa estelar de aquella noche, comprobando que el artista planeó esta estructura astronómica de forma deliberada, no por un arrebato creativo.
Aunque ciertos expertos advierten que las pinturas no son un registro científico exacto, el hallazgo desata una intriga fascinante. Todo apunta a que imaginó la escena en junio, pero ejecutó el cuadro a toda prisa a finales de julio. De hecho, dejó varias zonas del lienzo sin pintar, lo que respalda la teoría de una creación contrarreloj tras una recuperación casi milagrosa que le ocultó al mundo.
Con información de CNN
