El verdadero peligro de la inteligencia artificial no es el escenario apocalíptico que muestran películas como Terminator, sino uno mucho más humano: su uso para ciberataques, fraudes, manipulación de información y vigilancia no autorizada.
Investigadores vinculados a la empresa Anthropic han advertido sobre los riesgos del desarrollo acelerado de sistemas autónomos, y la propia compañía ha reportado casos en que su modelo Claude fue utilizado para actividades dañinas. A pesar de ello, las grandes tecnológicas continúan desarrollando modelos con mayores capacidades.