Una investigación periodística de la cadena CNN sacó a la luz una red de estafas en Rusia donde mujeres bautizadas mediáticamente como "viudas negras" contraen matrimonio de forma exprés con hombres reclutados por las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, para cobrar las indemnizaciones gubernamentales por muerte en combate.
Cuando un soldado fallece en el frente de batalla en Ucrania, el Ministerio de Defensa de Rusia otorga un pago único a los familiares directos que inicia en los 5 millones de rublos (aproximadamente 64.000 dólares estadounidenses), beneficio financiero que está siendo explotado por redes criminales para desplazar a las familias legítimas de los combatientes.
Entre los testimonios documentados destaca el caso de María, una residente de San Petersburgo de 37 años, quien descubrió que su padre de 59 años, identificado como Yuri, había sido enviado al frente de combate y abatido dos días después de haber contraído matrimonio en secreto con una mujer 22 años menor que él. Tras el deceso del recluta, la nueva cónyuge asumió el estatus legal de familiar directo y cobró la totalidad de los fondos estatales, además de coordinar la venta del departamento del fallecido sin dejar pertenencias ni registros para sus hijos.
‘Black widows’: Women accused of marrying Russian army recruits to claim death payouts https://t.co/tHDovI6EVc
— Matthew Chance (@mchancecnn) August 5, 2026
Modus operandi: bodas exprés y conspiraciones en batalla
El escándalo ha crecido tras descubrirse varios casos en diferentes regiones del país. En un expediente juzgado recientemente, una enfermera de un hospital militar ruso fue separada de su cargo e investigada tras comprobarse que contrajo matrimonio de manera consecutiva con cinco soldados heridos bajo su cuidado antes de que estos fallecieran por la gravedad de sus lesiones, logrando acumular múltiples beneficios económicos por cada uno de los fallecimientos.
Asimismo, investigaciones judiciales en el Territorio de Primorie, en el lejano oriente ruso, señalaron que hay elementos de la propia estructura militar actuando como cómplices. Un suboficial, un sargento y un contador del ejército fueron acusados de reclutar intencionalmente a hombres vulnerables, huérfanos o personas sin familiares cercanos, organizando bodas exprés con cómplices para asignarlos a posiciones de alto riesgo en la primera línea de combate con el objetivo de acelerar el cobro de la indemnización y distribuirse las ganancias.
Castigan a quien sugiera casarse para la indemnización
El aumento de estas estrategias provocó la indignación de la sociedad rusa en medio del impacto económico de la denominada "operación militar especial". La polémica aumentó por la difusión de un programa en la ciudad de Tomsk, en la región de Siberia, donde una agente inmobiliaria identificada como Marina Orlova le recomendaba a mujeres jóvenes casarse con miembros de las Fuerzas Armadas de Rusia destinados a Ucrania como una estrategia comercial para adquirir propiedades con las indemnizaciones de 8 millones de rublos ($102.000 dólares). El caso le costó condenas de trabajo comunitario y disculpas públicas obligatorias impuestas por los tribunales locales.
Ante el aumento de denuncias y los litigios entre madres de soldados caídos y cónyuges recientes, legisladores de la Duma Estatal de Rusia como Leonid Slutski solicitaron un aumento de los controles administrativos y que la Fiscalía General de la Federación de Rusia intervenga de inmediato. Los parlamentarios exigieron crear mecanismos de protección para los reclutas y sus familias directas frente a las redes de estafadores financieros que operan en las inmediaciones de los centros de reclutamiento del país.
