Con la presentación de los lineamientos para la protección de las audiencias o conocida como la Ley de Audiencia, se reavivaron los señalamientos en contra del gobierno de la 4T y su deseo de control y censura a los medios de comunicación más que una defensa para las audiencias, como se justificó al presentar estos lineamientos, los expertos y los representantes de varios medios y de la sociedad civil ya han advertido que lo que hay es una imposición de la desde el gobierno y claro, la búsqueda de acallar a la radio y a la televisión.
La autoridad es la que juzga y también va a ser la que imponga multas y se convierte en juez y parte traducido a nuestro español.
El derecho de las audiencias existe, pues para garantizar el acceso a información veraz, plural también a la calidad en la información.
Pero no debe de ser un escudo para que el gobierno se proteja de la crítica y, sobre todo, del escrutinio mediático.
Si se aceptan estos lineamientos, el gobierno podría decidir qué es verdadero y que no es, y podría castigar a quien no se alinee y claro, empujar a los periodistas, a los ciudadanos a callar por miedo.
En lugar de defender las audiencias se termina justamente pues poniéndole silencio a todos los que requieren ser escuchados.