Manuel Otto, un famoso influencer y creador del exitoso videojuego Stick Run, desató el pánico la noche del martes cuando su transmisión en vivo por Twitch terminó en una tragedia absoluta. Mientras cientos de seguidores lo sintonizaban para pasar el rato, el alemán de 30 años presuntamente se prendió fuego frente a la cámara. Todo ocurrió en su casa en Baviera, al sureste de Alemania; un vecino notó las llamas e intentó apagar el incendio para salvarlo, pero el daño ya era irreversible.
Su último stream sacudió Twitch
Lo que arrancó como una conexión de rutina con sus fans, escaló rápido a una escena cruda que nadie en internet estaba preparado para presenciar. Ante el impacto visual y el caos desatado en el chat, Twitch no titubeó: borraron el canal de raíz y desaparecieron cualquier clip o video de su plataforma. Según el medio local Teletrece, la plataforma actúo de inmediato para evitar que el morbo multiplicara las trágicas imágenes, y aprovecharon para recordar que cuentan con herramientas de ayuda para usuarios que atraviesan crisis emocionales severas.

¿Por qué era famoso Manuel Otto?
Este creador no era un novato en la industria. A los 14 años, allá por el 2010, programó el adictivo Stick Run, un videojuego gratuito en Facebook que atrapó a más de 43 millones de personas en todo el mundo. Pero detrás del éxito y los millones de clics, la fuerte depresión que enfrentaba estaba bien escondida de su audiencia. El contraste resulta escalofriante: alguien que regaló tantas horas de diversión terminó apagando su vida de la forma más pública posible.
Ahora, el equipo detrás de la cuenta oficial de su videojuego en X tuvo la dura tarea de confirmar el fallecimiento de su compañero de desarrollo. En un comunicado lleno de tristeza, le pidieron a los curiosos frenar las especulaciones y dejar de difundir rumores no verificados por la policía. La pantalla del influencer se apagó para siempre, pero dejó sobre la mesa la cruda realidad de lo que viven los creadores de contenido detrás del monitor.
