Por un día, la Ciudad de México dejó de ser una ciudad cualquiera para convertirse en territorio de zombies, hombres lobo y otras criaturas terroríficas. Cientos de personas se reunieron en el Monumento a la Revolución para participar en la edición número 19 de la Marcha Zombie.
Desde temprano, las calles comenzaron a llenarse de personajes que parecían salir de una película de terror. Algunos llegaron con sus disfraces listos; otros pasaron por las carpas de maquillaje para conseguir heridas, sangre falsa y una apariencia digna de los muertos vivientes.
Pero no todo fueron sustos. La jornada también tuvo pasarelas, bodas zombie y competencias para demostrar ingenio y, como dirían los más jóvenes, farmear aura. Hubo espacio para personajes clásicos del terror y propuestas originales.
Una marcha con causa
Aunque participar fue gratuito, los asistentes también pudieron contribuir con donativos de alimentos para apoyar a familias que más lo necesitan.
Así, entre maquillaje, disfraces y diversión, la capital volvió a demostrar que el terror puede reunir a cientos de personas por una buena causa. Porque en esta invasión, ni la muerte pudo detener las ganas de celebrar.