En Dinamarca se gasta alrededor del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) en el sector salud, mientras que México destina el 2.5% a los servicios públicos de salud, lo que se refleja en el deterioro de instituciones como el IMSS, de acuerdo con el análisis hecho en Tolerancia Cero.
“El dinero en Dinamarca va a donde tiene que ir (...) el dinero acá se lo gastan en aceitar maquinarias electorales o en darle contratos a los amigos”, comentó Manuel López San Martín.
Por su parte, la analista María Amparo Casar recordó que cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) llegó al Gobierno Federal, recibió un sistema de salud pública que atendía a alrededor de 44.5 millones de personas, en el ISSSTE, IMSS, Seguro Popular y otros centros.
Pero al finalizar su sexenio, únicamente 20 millones de mexicanos recibían atención en el sistema público de salud, añadió la analista en Tolerancia Cero.