El telescopio Swift de la NASA se prepara para regresar a la Tierra después de casi 22 años en el espacio; su reingreso a la atmósfera está previsto alrededor del viernes 6 de noviembre de 2026, luego de que fracasara una misión que buscaba mantenerlo en órbita; aunque algunas regiones de América aparecen dentro de la zona de posible caída, todavía no existe una trayectoria definitiva que permita determinar dónde terminarán sus fragmentos.
El observatorio Neil Gehrels Swift pesa aproximadamente mil 500 kilogramos y ha perdido altura debido al incremento de la actividad solar, que aceleró el deterioro de su órbita. La NASA estima que la mayor parte de la estructura se desintegrará durante su entrada a la atmósfera, pero ciertos componentes podrían resistir las altas temperaturas y alcanzar la superficie.
¿Podrían caer restos del telescopio Swift en México?
La posibilidad de que sobrevivan algunas piezas mantiene la atención sobre el recorrido final del observatorio; de acuerdo con las estimaciones compartidas por el responsable de la misión, Brad Cenko, los fragmentos que no se desintegren probablemente terminarán en el océano.
Sin embargo, la zona amplia de posible reingreso incluye regiones de África, Australia, India, el sudeste asiático, Centroamérica y Sudamérica. Esto no significa que alguno de esos territorios vaya a recibir restos; tampoco existe información que confirme que México será un punto de impacto.
Por ahora, la fecha y el lugar exactos permanecen sin determinar, mientras especialistas siguen la trayectoria del aparato.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: UN AGUJERO EN EL FIN DEL MUNDO: LA NASA DESCUBRE UNA COLOSAL ANOMALÍA Y PÉRDIDA MASIVA DE HIELO EN LA ANTÁRTIDA
Nuestro observatorio Neil Gehrels Swift ha concluido sus operaciones científicas. La nave espacial orbita ahora a menos de 275 kilómetros de la superficie de la Tierra. A esta altura, la mayor resistencia atmosférica impide que los telescopios del satélite mantengan una observación estable de sus objetivos astronómicos.
— NASA en español (@NASA_es) October 28, 2026
El intento de rescate que no logró salvar al observatorio
La intensa actividad solar provocó que Swift descendiera más rápido de lo previsto. Ante ese escenario, la NASA contrató a la empresa Katalyst Space para intentar recuperar el satélite mediante un dispositivo robótico llamado Link.
El equipo tenía tres brazos y fue lanzado en julio, pero presentó problemas durante la operación y nunca consiguió acercarse a menos de 12 o 15 kilómetros del observatorio. En septiembre, el robot también regresó a la Tierra.
Swift continuó realizando observaciones después del intento fallido, aunque a finales de octubre su altitud ya no permitía mantener sus operaciones científicas. Su última observación ocurrió el 20 de octubre.
Casi 22 años de descubrimientos antes de su caída
La misión fue lanzada el 20 de noviembre de 2004 y estaba diseñada para funcionar durante dos años; sin embargo, superó ampliamente ese periodo y contribuyó al estudio de más de 2 mil estallidos de rayos gamma y alrededor de mil 400 explosiones de supernovas.
Sus observaciones también permitieron estudiar estrellas destruidas por agujeros negros y galaxias activas; el legado científico incluye cerca de 7 mil publicaciones y un archivo de aproximadamente 12 terabytes de información que continuará disponible para los investigadores.
