En Tolerancia Cero se analizó la encuesta del Financiero —medio que, suele mostrar una imagen favorable del gobierno federal— levantada tres o cuatro días antes del segundo informe presidencial y publicada un día antes, que revela que con 800 encuestados y realizada por Jorge Buendía, calificado como encuestador serio.
Los resultados marcan un contraste severo con el discurso oficial: en corrupción, 73% califica la situación como mal o muy mal, frente a solo 14% que la considera bien o muy bien. En seguridad pública —el tema que más presume la presidenta y que la ciudadanía identifica como el más importante— el resultado es aún más adverso: 76% mal o muy mal contra apenas 13% bien o muy bien.
Estas cifras tienen relevancia simbólica porque corrupción y austeridad fueron las banderas históricas con las que Andrés Manuel López Obrador construyó su proyecto político, y sin embargo, no mencionó ni una sola vez la palabra “corrupción” en su informe.