Tras doce días de permanecer internado, falleció Roberto Lanz Hernández, ciudadano presuntamente agredido por policías municipales del puerto de Progreso en Yucatán.
La familia del ahora occiso confirmó el deceso del hombre que durante este lapso estuvo con muerte cerebral.
Pero, ¿qué fue lo que pasó? Su esposa Candy Velázquez Dondé, informó que el hombre fue inspeccionado en un puesto de control de alcoholimetría donde agentes municipales lo empujaron, y golpearon en el piso y ya no se levantó: “Cuando yo veo que mi esposo estaba en el suelo, mi esposo ya tenía el problema de que se estaba ahogando le estabamios diciendo a los policías que hagan el favor de que lo volteen porque él estaba respirando mal, ellos nunca llamaron a la ambulancia, tardó en que nos hicieran caso, nos empujaban para que no nos acerquemos a él”
Fue trasladado al hospital Dr. Agustín O’horán, en la ciudad de Mérida. Roberto Lanz Hernández permaneció hospitalizado hasta perder la vida esto a causa de los fuertes golpes que presuntamente le propinaron los agentes municipales del Puerto de Progreso.
Autoridades municipales informaron sobre la suspensión temporal de tres policías implicados en este hecho, así como una investigación interna y otra conducida por la Fiscalía General del Estado.
Familiares del ahora occiso piden justicia para que este hecho no quede impune.
“No solamente a mi esposo es la experiencia que estamos pasando, a otras personas le han hecho lo mismo, semana tras semana es algo diferente con esos policías, no hay seguridad, al contrario le tenemos más miedo a los policías sobre todo municipales de Progreso en lugar de defendernos, más nos dañan”, aseguró Candy Velázquez, esposa de la víctima.
Esta no es la primera vez en el que agentes municipales de Progreso se ven involucrados en un hecho de agresión policiaca.
En septiembre de este 2022, cuatro agentes de este municipio yucateco fueron sentenciados a 21 años de cárcel por el delito de homicidio calificado cuando golpearon a un ciudadano identificado como Salvador l.M de 31 años de edad hasta quitarle la vida por asfixia mecánica por estrangulamiento.