Jorge Amílcar Olán Aparicio se consolidó como el contratista más beneficiado del sexenio anterior al operar una red de 20 empresas que acaparó medicamentos, balasto para el Tren Maya y contratos petroleros en Dos Bocas. Al amparo de su cercanía con Andy y Gonzalo López Beltrán, el empresario presumió en audios difundidos por Latinus haber recibido contratos por 22 mil millones de pesos en la refinería mediante tratos directos con Leonardo Cornejo, operador de Rocío Nahle. Además, investigaciones periodísticas exponen que Olán compró huachicol para abastecer la maquinaria del Tren Maya, sumado a sus nexos con la firma Portacelis Gas and Oil, acusada de huachicol fiscal.
Actualmente, el operador financiero se encuentra prófugo de la justicia en el extranjero para eludir las investigaciones en su contra. Reportes de Irving Pineda de Azteca Noticias ubicaron su paradero inicial en una residencia de lujo en Lugano, Suiza, mientras que datos del columnista Raymundo Riva Palacio indican que huyó hacia Dubái, donde posee un departamento, para después desplazarse a Europa del Este. Su fuga evidencia el colapso del entramado de corrupción que concentró presupuestos multimillonarios en las obras insignia y dependencias del gobierno federal.