Autenticando...
  • Cerrar Sesión
tva (1).png

Día de Muertos: el tlalchichi, la otra raza de perro del México antiguo vinculada a la muerte

Sus patas cortas y su cuerpo robusto quedaron plasmados en figuras de barro que hoy permiten conocer a “tlalchichi”, una raza de perro casi olvidada y que podría ser el antecesor del chihuahua.

tlalchichi-como-era-el-perro-prehispanico-que-acompanaba-a-los-muertos
Tlalchichi: cómo era el perro prehispánico que acompañaba a los muertos|Colección Serpentina

Antes de que el xoloitzcuintle se convirtiera en el perro prehispánico más conocido de México, existió otro compañero de cuatro patas que dejó huella en las culturas antiguas: el tlalchichi.

De acuerdo con el Museo Amparo, en el México antiguo existieron distintas razas de perros. El tlalchichi se distinguía por sus patas cortas y su cuerpo alargado, y estuvo asociado con las culturas del occidente y centro de Mesoamérica. Su nombre aparece en el Códice Florentino, elaborado en el siglo XVI bajo la dirección de fray Bernardino de Sahagún.

El término se relaciona con las palabras en náhuatl tlal, tierra o terreno, y chichi, perro. De ahí que su nombre se interprete como perro de tierra o de suelo.

¿Cómo eran los tlalchichi, según las figuras de barro?

Las piezas arqueológicas permiten imaginar su apariencia: patas cortas, cuerpo robusto, torso alargado y cola pequeña. Algunas esculturas muestran orejas erguidas y el hocico ligeramente abierto, con un nivel de detalle que revela la habilidad de los antiguos artesanos.

Una de estas representaciones, resguardada por el Museo Amparo, procede de Colima y corresponde al periodo comprendido entre el año 300 antes de Cristo y el 600 después de Cristo. Fue elaborada en cerámica mediante técnicas de modelado, incisión y pulido.

Aunque hoy algunas figuras de perros prehispánicos se identifican popularmente como xoloitzcuintles, no todas representan a esa raza. El tlalchichi tenía características propias que lo distinguían.

¿En qué regiones se han encontrado representaciones del tlalchichi?

Las representaciones de estos perros están vinculadas especialmente con el occidente de Mesoamérica. La cultura de las tumbas de tiro se desarrolló en territorios que hoy corresponden al sur de Sinaloa y Zacatecas, Nayarit, Jalisco, Colima y zonas cercanas de Michoacán.

El Museo Amparo destaca que algunas de estas esculturas proceden del valle de Comala, en Colima, donde la cerámica alcanzó un estilo propio. Las piezas no solo muestran animales: también son una ventana a la vida cotidiana y las creencias de las sociedades que las elaboraron.

¿Qué papel tenían los tlalchichi en las tumbas antiguas?

La relación entre los perros y la muerte aparece en distintas prácticas funerarias del México antiguo. Las esculturas caninas encontradas en contextos arqueológicos asociados con tumbas de tiro muestran la importancia que estos animales tuvieron en el imaginario de aquellas sociedades.

Una interpretación difundida es que algunos perros eran sacrificados y enterrados para acompañar a sus dueños en el viaje al inframundo. Sin embargo, el significado podía variar según el contexto y no todas las figuras permiten confirmar esa función.

En el caso del tlalchichi, su presencia en el arte funerario ayuda a entender por qué esta raza se relaciona con las creencias sobre la muerte y el más allá.

Sin embargo, con la llegada de los españoles y las nuevas prácticas coloniales, los tlalchichis fueron progresivamente desapareciendo. En el siglo XVII, se prohibió la presencia de perros en las calles y se ordenó su exterminio, lo que llevó a la extinción de esta raza. Sin embargo, su legado ha perdurado en el imaginario cultural, y algunos creen que el actual perro chihuahua podría descender de ellos.

¿El tlalchichi es el perro de la leyenda del Mictlán?

La imagen del perro que acompaña a las almas en su camino al Mictlán suele relacionarse con el xoloitzcuintle, que ocupa un lugar destacado en las interpretaciones actuales de la cosmovisión mexica.

Aunque el tlalchichi también se vincula con las prácticas funerarias prehispánicas, no hay que confundir ambas razas ni dar por hecho que la leyenda del viaje al inframundo se refiere exclusivamente a él.

Su historia, sin embargo, permite descubrir otra faceta de la relación entre los perros y la muerte en el México antiguo, una que quedó registrada en esculturas de barro y que cobra especial interés durante el Día de Muertos.

Tags relacionados