El testimonio desgarrador de la madre de una menor de 13 años, sustraída y sometida a abusos y mendicidad forzada durante ocho meses, expone la grave crisis de trata de personas y desapariciones que golpea al Estado de México. Las cifras reflejan una escalada crítica en la entidad: mientras que en 2018 se registraban mil 790 personas no localizadas, tras la llegada de la administración de Delfina Gómez la cifra se elevó a 12 mil 086 en 2023 y alcanzó los 14 mil 655 casos para mayo de 2026, donde el 28% corresponde a menores de edad y seis de cada diez son niñas.
Especialistas advierten que la desaparición de mujeres adolescentes y la trata son delitos estrechamente vinculados que encuentran terreno fértil en el desorden y la ineficacia interinstitucional del gobierno mexiquense. Ante lo que califican como un “paraíso de impunidad” y la falla sistemática de las autoridades para proteger a las familias, las víctimas exigen acciones concretas para frenar el crecimiento de estos delitos y evitar que más mexiquenses vivan el calvario de buscar a sus seres queridos.