Un nuevo episodio de opacidad y falta de respeto hacia la labor periodística se registró en el estado de Veracruz. Durante un intento de cobertura por parte de la reportera Alba Valdez, el secretario de Finanzas y Planeación de la entidad, Miguel Santiago Reyes Hernández, eludió responder a los cuestionamientos de la prensa sobre presuntos actos de nepotismo, anomalías en la nómina estatal y la contratación de funcionarios directamente vinculados con la familia del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Lejos de ofrecer datos oficiales o transparentar el uso del erario, el servidor público optó por la burla y la falta de respeto ante el trabajo de los medios de comunicación.
Al ser abordado y seguido por la periodista Alba Valdez para solicitarle una postura clara sobre los salarios de estos colaboradores, el funcionario responsable de administrar el dinero público de los veracruzanos apresuró el paso argumentando compromisos de agenda. Sin embargo, ante la insistencia sobre las inconsistencias presupuestales y los nexos familiares en la administración saliente, Reyes Hernández zanjó la interacción con un tono condescendiente: “No te puedo responder ahorita... Te mando muchos besos, besos”, soltó el secretario antes de abordar su vehículo y retirarse sin rendir cuentas.
BUEN DÍA 🙂☕
— José Díaz (@JJDiazMachuca) September 3, 2026
EL FUNCIONARIO QUE RESPONDE CON BESOS.
La periodista Alba Valdez (@AlbaValdezA) intenta cuestionar al secretario de Finanzas de Veracruz, Miguel Santiago Reyes Hernández (@MReyesHdz), sobre funcionarios vinculados con la familia de Andrés Manuel López Obrador.
Lo… pic.twitter.com/USOm822z5B
Opacidad institucional frente al derecho a la información
La respuesta del titular de Finanzas generó un inmediato rechazo entre integrantes del gremio periodístico y organizaciones de la sociedad civil, quienes señalaron que la conducta del funcionario contraviene los principios elementales de transparencia, rendición de cuentas y respeto al ejercicio de la libertad de expresión. La labor de la prensa no consiste en recibir muestras de afecto no solicitadas ni evasivas burocráticas, sino en exigir datos concretos y explicaciones claras sobre el destino de los recursos presupuestales del Estado.
Ante el incremento de señalamientos por contrataciones irregulares dentro del aparato estatal, la actitud del secretario evidencia una estrategia recurrente de esquivar las preguntas incómodas mediante el sarcasmo. Los ciudadanos y los profesionales de la comunicación demandan que las autoridades de la administración pública actúen con la seriedad que exige el cargo; los besos y las evasivas deben quedarse en la esfera privada, mientras que a las aulas, a los medios y a la ciudadanía se les responde con información transparente y sustentada.
