La narrativa de austeridad y regalos desinteresados construida por la administración de Campeche volvió a colapsar ante los datos de sus propios funcionarios. Tras semanas de sostener que la escultura del "Jaguar de bronce" instalada en la Plaza de la República había sido un regalo para el estado, la Secretaría de Administración y Finanzas (Safin) terminó por admitir que la obra implicó una erogación pública de millones de pesos, desmintiendo de forma directa las declaraciones emitidas por la gobernadora Layda Sansores San Román durante su inauguración.
Layda Sansores gastó 1.6 millones de pesos en colocar una estatua de “Jaguar de bronce”, primero mintió en su inauguración y dijo que fue gratis ahora sus funcionarios avergonzados, admiten que se hizo un gasto millonario. pic.twitter.com/2nTB2QGwNB
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) August 27, 2026
De la mentira en la develación al verdadero costo del jaguar de bronce de Layda Sansores
El pasado 1 de agosto de 2026, en medio de cuestionamientos sobre opacidad y rumores de que la pieza había costado hasta 3 millones de pesos, la gobernadora Layda Sansores rechazó las críticas asegurando ante los medios que la obra no había representado costo alguno para las arcas estatales. "Nadie va a creer lo que nos cobraron, lo que pagamos, lo que dimos de regalo. Sí, no tendríamos la vida para pagarte. De verdad, fue un regalo", aseveró la mandataria en aquel acto oficial. Sin embargo, la versión se vino abajo cuando el titular de Safin, Jezrael Isaac Larracilla Pérez, confirmó en comparecencia que la escultura sí fue pagada con recursos públicos.
¿Cuánto costó el jaguar de bronce al gobierno de Campeche?
De acuerdo con la explicación ofrecida por el secretario de Finanzas, el recurso no provino de una partida transparente de adquisición de arte, sino de una reasignación presupuestal. El área requirente fue el Instituto de Cultura, organismo descentralizado dependiente de la Secretaría del Bienestar, a favor del cual se aplicó un "ajuste" en los fondos originalmente destinados a la Secretaría de Obras Públicas por un monto exacto de 1 millón 600 mil pesos. A las anomalías financieras se suma la precariedad técnica del montaje: el funcionario reconoció que la escultura no está cimentada ni anclada formalmente, sino simplemente "sobrepuesta" en la plaza, derivando los detalles técnicos y de seguridad estructural a otras dependencias.
