El caso que estremeció a lasierra de Sinaloa ha dado un paso importante en el sistema de justicia. Un juez federal dictó auto de vinculación a proceso contra 13 soldados implicados en la muerte de Alexa y Leidy.
Los militares están acusados de homicidio calificado y de intento de homicidio contra otros cuatro integrantes de la familia, entre ellos dos menores de 12 y 14 años, quienes lograron sobrevivir a la agresión en la zona de La Cieneguilla.
¿Qué les pasó a Alexa y Leidy?
Los hechos se remontan al 6 de mayo de 2025. Aquella mañana, la familia salió de su hogar en una camioneta con el objetio de llevar a los niños a la escuela. Sin embargo, en el trayecto se toparon con un convoy del Ejército Mexicano.
Sin mediar una sola palabra o dar una orden de alto, los uniformados dispararon contra el vehículo civil, causando la muerte de las dos niñas.
Primera versión de los soldados vinculados a proceso en Sinaloa
Desde el primer día, la versión oficial que circuló en la zona hablaba de un supuesto enfrentamiento entre civiles armados y fuerzas federales, sugiriendo que las niñas habían sido "víctimas colaterales" del fuego cruzado. Sin embargo, esta narrativa nunca pudo ser probada.
Las periciales y el testimonio de los sobrevivientes apuntaron a una realidad diferente: los soldados dispararon de forma directa contra una unidad que no representaba ninguna amenaza.
Confundieron el automóvil y dispararon
A través de mensajes que rompieron el silencio en redes sociales, la familia de Alexa y Leidydesmintió cualquier combate previo.
La madre de las pequeñas fue tajante al señalar que se trató de una confusión de los militares: "Le arrebataron la vida a mis pequeñas... confundieron el automóvil en el cual mi familia viajaba y empezaron a disparar hasta acabar con la vida de mis niñas". Según el relato, las ráfagas no se detuvieron pese a que dentro solo viajaba una familia indefensa.
13 soldados tras las rejas por homicidio en Sinaloa
El juez consideró que existen pruebas suficientes para señalar que los soldados actuaron con ventaja y sin justificación legal al usar sus armas de cargo contra los civiles.
"Es un acto totalmente injusto", repiten sus seres queridos, mientras esperan que la sentencia les dé justicia.