Tener un pequeño huerto urbano en el alféizar de la ventana de la cocina se ha convertido en el sueño de cualquier amante de la gastronomía. La idea de cortar unas hojas frescas de tus propias plantas aromáticas de interior para sazonar tus platillos al instante suena idílica y estética.
Sin embargo, lo que muchos ignoran es que el ambiente de una cocina combinado con ciertas especies vegetales puede transformarse rápidamente en una pesadilla doméstica.
Aunque la mayoría de las hierbas tienen la fama de actuar como repelentes naturales, la realidad es que algunas variedades populares en la cocina actúan como un faro para los bichos.
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Las 3 plantas aromáticas que nunca debes tener dentro de tu cocina
Si tienes alguna de estas tres opciones cerca de donde preparas tus alimentos, es momento de buscarles un nuevo hogar en el balcón o jardín:
- El hinojo, un imán para pulgones y orugas
Aunque su aroma anisado es delicioso para pescados y ensaladas, el hinojo es una de las plantas más propensas a desarrollar colonias masivas de pulgones.
En el exterior, los depredadores naturales los controlan, pero dentro de la cocina se reproducirá sin freno y saltarán rápidamente a tus vegetales frescos.

- La albahaca, si no tiene ventilación extrema
La albahaca es sumamente propensa a la mosca blanca si se cultiva en interiores sin corrientes de aire constantes. Además, sus hojas anchas y tiernas transpiran mucha humedad, creando el ambiente perfecto para que los mosquitos depositen huevecillos en la superficie de la tierra húmeda.
- El eneldo, aroma que confunde y atrae
Los aceites esenciales del eneldo son extremadamente potentes y dulces. En un espacio cerrado como la cocina, este olor se mezcla con los vapores de la comida y atrae fuertemente a las moscas domésticas y a las avispas, que buscan la planta guiadas por sus potentes estímulos olfativos.

Por otro lado, las plantas aromáticas que sí se recomiendan tener en la cocina son el romero, la menta o la hierbabuena y el tomillo, que no se asocian con las plagas.
