Un hombre estaba sumamente molesto porque aseguraba que su cuñada no dejaba de seducirlo. Aunque fuera la novia de su hermana, este hombre afirmó que "tampoco es de piedra" y que podría hacer algo que lastimara todavía más su relación familiar.
La novia de su hermana negó todas las acusaciones de su cuñado, e incluso llegó a decir que le daba asco el siquiera pensar en tener algo con él. Sin embargo, ella también le hacía algunos cariños que no eran de amigos e incluso llegó a espiarlo mientras se bañaba. Lo que hizo molestar muucho a su cuñado fue que una noche, ella se metió a su cama en ropa interior, alegando que "tenía miedo de los fantasmas". En otra ocasión, ella dijo olvidar su toalla mientras se bañaba, mostrando su cuerpo desnudo a su cuñado. Mientras ella lo negaba, alguien llegó para apoyar las acusaciones de su cuñado.
Su suegra apoyo cada una de las cosas que su hijo dijo, haciendo ver a la chica como una mujer que era "la fruta de la discordia" entre los dos hermanos, y que no quería que siguiera ocasionando problemas entre los dos, ya que esto llegó al punto en que los dos hermanos pelearon para que uno de ellos tomara un cuchillo y lastimara al otro.
El otro hermano también llegó muy enojado, acusando a su hermano de inventar todo y exigir que dejara a su novia en paz. Su sorpresa fue cuando su propia madre le dijo que todo lo que decía su hermano era verdad y que su novia era una "ofrecida" con su hermano.
No fue hasta que llegó la ex-pareja del cuñado que todo dio un giro radical. Ella había estado en una relación con este hombre, pero reveló que él es un adicto a las drogas y eso hace que llegue a alucinar e inventar cosas. Solamente que muchas cosas que dijo que hacía su cuñada, ella misma lo confirmó.
Todo terminó en que la mujer se iba a alejar de la casa de los dos hermanos en lo que podían encontrar un lugar propio para vivir y así disminuir las tensiones que había entre los dos hermanos.