Los gatos son animales muy particulares por lo que a veces tienen comportamientos que no comprendemos del todo. Si tienes esta mascota seguramente habrás notado que en ocasiones te mira fijamente y los veterinarios tienen una explicación.
El parpadeo lento suele aparecer cuando el gato está tranquilo con una persona que le es familiar. Es importante poder tener en cuenta el contexto para sacar conclusiones.
¿Por qué tu gato te mira fijamente?
La revista Scientific analizó está conducta con ayuda de las universidades de Sussex y Portsmouth. Aquí los gatos respondieron con más movimientos de entrecerrar los ojos cuando sus dueños les hacían un parpadeo lento. También se pudo observar la reacción ante personas desconocidas.

Luego de haber estado en esta interacción pues los gatos mostraron una mayor predisposición a acercarse a personas que no conocía. De esta manera se interpreta que el parpadeo lento podría funcionar como una señal positiva durante el contacto con humanos. Lo que se debe aclarar es que no es preciso decir certeramente la emoción que experimenta cada animal.
Entre los movimientos que se apreciaron fueron parpadeos parciales y un cierre de ojos más prolongados. Este comportamiento no se trata simplemente de que el gato tenga los ojos entrecerrados en cualquier circunstancia. La lectura del gesto depende de las señales que lo acompañan, además del contexto y de la conducta habitual del animal.
A la hora de interpretar los gestos de tu gato tienes que tener en cuenta que si el cuerpo está relajado puede estar en un momento de calma y una interacción agradable. Por el contrario, si las orejas están echadas hacia atrás y tensión corporal pues indica alerta o incomodidad, ante esto no insistas en el contacto y dale su espacio.

Es importante distinguir el gesto de posibles molestias en los ojos. En el caso de que el gato los mantenga entrecerrados durante mucho tiempo y presente enrojecimiento, secreciones u otros signos de incomodidad, es recomendable consultar con un veterinario. El comportamiento por sí solo no reemplaza una evaluación profesional, especialmente cuando aparece junto con cambios físicos o malestar evidente.









