El reto de pasteles dejó grandes sabores y momentos llenos de tensión en MasterChef 24/7. Los chefs tuvieron que tomar decisiones muy complicadas para definir qué tres parejas subirían al balcón gracias a sus destacadas preparaciones y cuáles otras portarían el temido delantal negro. Entre nervios, emociones y mucha presión, el programa volvió a demostrar que cualquier error puede cambiar el rumbo de la competencia.