Pablo abrió su corazón al hablar sobre lo mucho que extraña a su novia mientras permanece dentro de MasterChef 24/7. El cocinero reconoció que la preocupación y la distancia han comenzado a afectar su estado emocional, provocando que en algunos momentos pierda el enfoque de lo que significa formar parte de la cocina más famosa de México. Entre la presión de la competencia y la nostalgia por quienes lo esperan fuera, Pablo enfrenta uno de los retos más complicados: mantener la mente en el juego sin dejar de lado sus sentimientos.