Una mujer estaba desesperada y buscaba ayuda para su sobrino. Él era gay y acusaba a la pareja de su madre de ser un degenerado y de abusar de él. Su tía ya no sabía qué hacer y buscó ayuda por todos lados. El joven estaba desaparecido y todos querían saber qué sucedió con él.
Una mujer contó su problema. Su sobrino es gay y ella sabía que su cuñado abusaba de él. Nunca estuvo de acuerdo en los tratos que le había dado y también estaba muy molesta con su hermana por preferir a un hombre en lugar de su hijo. Ella quería que su sobrino fuera a vivir con ella para alejarlo del "degenerado" de su cuñado.
El cuñado de esta mujer estaba muy molesto por todo lo que se había dicho de él. Aunque no se conocieran él y su cuñada, estaba cansado de todas las difamaciones que habían hecho de él. Este hombre quiso dejar claro que no es un abusador y que mucho menos ha tenido acercamientos íntimos con el hijo de su pareja.
La hermana de la mujer tuvo su momento para hablar en esta discusión. Ella quería rehacer su vida al lado de su nueva pareja y quería que su hijo pudiera entender eso. Pero las cosas se salieron de control cuando su hijo comenzó a mentirle y ella dijo que también supo que la insultaba cuando hablaba con su tía.
La vecina del sobrino fue una sorpresa para todos. Ella reveló lo que pasó con el muchacho después de que se fue de casa. También contó la verdad de lo que pasó entre el esposo de su madre y él. Resultó que las cosas fueron al revés, y fue el muchacho quién trataba de provocar a este hombre e intentaba seducirlo.
El muchacho desaparecido fue encontrado y él reveló todo lo que pasó. Aceptó que todo lo que dijo fue para dañar la relación de su madre y que su esposo jamás intentó abusar de él. El muchacho no dimensionó las posibles consecuencias de las mentiras y tampoco lo que pudo haberle pasado cuando su vecina lo encontró. Agregó que la pareja de su madre es un hombre homofóbico y que lo ofrecía a las mujeres en centros nocturnos.