Hace 100 años, en el corazón del país, comenzó una historia que con el tiempo se convertiría en parte del tejido cultural de México. Hoy, ese mismo corazón —el Zócalo capitalino— es el escenario donde Corona conmemora su centenario con un concierto masivo encabezado por Shakira. No se trata únicamente de un espectáculo musical: es un gesto de gratitud hacia millones de mexicanos que han acompañado a la marca a lo largo de generaciones. A lo largo de un siglo, Corona ha sido testigo y protagonista de momentos que definen nuestra identidad colectiva. Ha estado presente en encuentros, en historias personales que se entrelazan con la historia del país, en episodios que nos recuerdan que el progreso no ocurre por casualidad, sino por la suma de esfuerzos individuales.
La participación de una artista de talla internacional como Shakira refuerza la vocación de proyectar a México como un referente cultural y musical. El concierto reunió a miles de personas en un espacio emblemático, demostrando que cuando la música convoca, las diferencias se diluyen y lo que prevalece es la energía colectiva. Este encuentro no marca un cierre, sino una continuidad. Es una manera de agradecer lo vivido y, al mismo tiempo, reafirmar el compromiso con el futuro: impulsar empleo, innovación, desarrollo y experiencias que sigan colocando a México en lo más alto.
Si algo define estos 100 años es la capacidad de dar el Extra. Esa actitud que transforma lo ordinario en extraordinario y que recuerda que los límites existen para superarse. Hoy, después de juntar a 400 mil personas en el corazón de la Ciudad de México, ese mensaje resuena más fuerte que nunca: nuestro Extra no tiene límites, y el futuro se construye con cada paso que damos juntos.