Panda y Masha celebran el Día de los Inocentes haciéndose bromas, una y otra vez. Después de mucho jugar, deciden cambiar el objetivo y jugarle unas buenas bromas a su amigo oso. Oso sufrirá por un buen rato las bromas de sus pequeños amigos hasta que decida entrarle al juego de las bromas y así cobrar su venganza.