Masha y el Oso, junto a la compañía de Osa, están disfrutando de una tarde a la orilla del lago, pero Oso quiere pescar algo para poder comer. Como Masha no deja de hablar, asusta a todos los peces que están cerca de ellos, por lo que Oso prefiere tomar el bote y alejarse un poco. Oso llega hasta una parte del lago que no había explorado; es ahí donde se encuentra con una pequeña sirena, quien le pide que se quede un tiempo con ella, pues, al estar sola bajo el agua, pasa mucho tiempo sola y aburrida.