La pérdida de grasa no depende únicamente de rutinas extenuantes dentro de un gimnasio. Existen actividades más sencillas que pueden elevar el gasto energético y facilitar el déficit calórico cuando se realizan con regularidad. Una de ellas suele pasar desapercibida por formar parte de la vida cotidiana.
Matty Sánchez, entrenador personal especializado en pérdida de grasa, explicó por qué esta práctica puede convertirse en una herramienta útil. Su bajo impacto permite incorporarla durante la semana sin necesitar equipamiento especial ni una condición física avanzada.
El sencillo ejercicio que ayuda a perder grasa
El ejercicio recomendado por Matty Sánchez es caminar. “Caminar es clave para la pérdida de grasa”, afirmó el entrenador, quien considera que esta actividad continúa siendo infravalorada pese a los beneficios que puede ofrecer.

Su efectividad está relacionada con el aumento del movimiento diario. Cada recorrido implica un consumo de energía que puede acumularse conforme pasan los días. La cantidad de calorías utilizadas dependerá del peso corporal, la velocidad, la duración, la inclinación del terreno y el estado físico de cada persona.
Caminar a un ritmo ligero tampoco produce los mismos efectos que hacerlo con una intensidad moderada. Una manera sencilla de identificar esta última consiste en mantener un paso que acelere la respiración, pero todavía permita hablar.
TE PUEDE INTERESAR:
- Hormiga González podría recibir su primera mala noticia en el Olympiacos: esto se sabe
- OFICIAL: suspenden dos partidos de Pumas UNAM por el Apertura 2026
- El “refuerzo” que tendrá Gabriel Milito en Chivas en pleno Apertura 2026
Por qué caminar favorece el déficit calórico
Para perder grasa es necesario gastar más energía de la que se consume durante un periodo sostenido. En este contexto, caminar permite aumentar el gasto sin generar la misma demanda física que un entrenamiento intenso.
“Caminar aumenta el gasto calórico diario de manera sostenida”, explicó Sánchez. El entrenador agregó que, cuando existe un déficit calórico, esta actividad puede favorecer la pérdida de grasa “sin fatigar”.
La expresión no significa que caminar resulte completamente libre de cansancio. La fatiga dependerá de la duración, la intensidad y la condición de cada persona. Sin embargo, su menor impacto facilita la recuperación y permite repetir la actividad con mayor frecuencia.
Caminar no reemplaza la alimentación ni el ejercicio de fuerza
Aunque caminar puede ser una herramienta efectiva, no garantiza por sí mismo la pérdida de grasa. El beneficio disminuye si las calorías utilizadas son compensadas con un mayor consumo de alimentos o con menos movimiento durante el resto del día.
Por esta razón, debe formar parte de una estrategia que incluya una alimentación adecuada, descanso y ejercicios de fuerza. La Organización Mundial de la Salud recomienda entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, además de trabajar los principales grupos musculares al menos dos días por semana.
La principal ventaja de caminar se encuentra en su facilidad para mantenerlo en el tiempo. No requiere grandes desplazamientos ni materiales y puede integrarse mediante recorridos cortos, pausas activas o caminatas después de comer. La constancia será el factor que permita transformar una actividad cotidiana en una aliada para reducir la grasa corporal.
